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SÉRUM

¡SÉRUM, SÉRUM, SÉRUM! EL PODER ANTIEDAD EN TUS MANOS.

El sérum es un producto que contiene una alta concentración en activos que tienen la capacidad de penetrar más profundamente en la piel que el resto de los productos cosméticos. Su textura es mucho más ligera o acuosa que la de las cremas y de esta forma, se absorbe mucho más rápido en la piel.

¿Qué beneficios tiene?

El sérum es uno de los productos más top y no debes omitirlo en tu rutina. Ya que, principalmente, mejora la apariencia de la piel, hidratando y dejando una tez con una textura más uniforme y luminosa. Ayuda a difuminar los poros y mantiene la piel repulpada y jugosita. Pero también es especialmente adecuado para tratar manchas, líneas de expresión, arrugas y flacidez. Incluso mejora y trata las imperfecciones, controlando la aparición de granitos.

Al tener una cantidad de activos mayor del resto de los productos de Skincare, consigues unos resultados más rápidos y duraderos. Obviamente y como siempre, el secreto está en la correcta elección de los activos, ya que deben ser los idóneos para tratar tu tipo de piel y lo que necesitas mejorar.

¿Cómo se usa?

Puedes encontrar una gran variedad de sérums, pero la clave, como siempre, es saber utilizarlos correctamente. Debes aplicarlo después del tónico o la esencia y antes de la loción o la crema, ya que, si no lo haces de esta forma, las moléculas del sérum no penetrarán correctamente y no obtendrás los resultados esperados. El orden siempre es el mismo, pero también dependerá de los pasos que realices en tu rutina diaria, si es más básica o más completa.

Aplica un par o tres de pumps de producto y reparte el producto en tus dedos, calentándolo ligeramente. A continuación, repártelo por tu rostro, cuello y escote con un ligero masaje hasta su total absorción. Recuerda que la dirección de aplicación tiene que ser del centro del rostro hacia los laterales para ayudar a crear un efecto tensor en la piel.