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RUTINA BÁSICA

HA LLEGADO EL MOMENTO DE CUIDARSE. RITUAL DE INCIACIÓN EN 3 SENCILLOS PASOS.

Toda rutina de belleza se compone de diferentes pasos. Cada uno de los productos aplicados, ofrecerán unos beneficios concretos a tu piel.

¿Te gustaría empezar a cuidar tu piel, pero no sabes por dónde empezar?

Si aún no tienes por costumbre utilizar productos cosméticos de forma diaria, tienes que saber que puedes empezar por una rutina sencilla y poco a poco, añadir otros productos.

LIMPIAR, TONIFICAR E HIDRATAR són los pilares básicos e imprescindibles de una rutina de belleza. Una vez te acostumbres a realizar estos 3 pasos tanto por la mañana como por la noche, estarás ready para añadir más productos y poder seguir con una rutina más avanzada. Créeme que en el Skincare también hay que ir poco a poco.

Y te preguntarás, si tengo que hacer estos 3 pasos por la mañana y por la noche, ¿cuánto tiempo tengo que dedicar a ello? No tardarás más de 3-5 minutos. Cuanta más práctica tengas, menos tardarás.

Con el ritmo de vida al que estamos sometidos, seguro que sueles tener poco tiempo, pero esto no significa que no tengas tiempo para ti, significa que, con más razón, debes encontrar un momento diario para dedicártelo exclusivamente a ti, a tu piel y a tu belleza. Encontrar tu momento de bienestar diario es la clave para sentirte bien.

Empezamos con la rutina.

PRIMER PASO: LIMPIEZA

Deberás realizarla a conciencia, masajeando bien, con un producto específico para el cuidado facial y que sea apto para tu tipo de piel. No vale un limpiador cualquiera ni el jabón de la ducha, pues la piel del rostro tiene unas características y necesidades diferentes a la piel del cuerpo. Después de lavarte el rostro, recuerda secarlo con unos suaves toques, sin frotar, con una toalla o un tissue.

SEGUNDO PASO: TONIFICACIÓN

El tónico es un producto que se suele confundir con un producto de limpieza y no lo es. Su función principal es reequilibrar la piel después del lavado y ayudar a mejorar la penetración de los productos que pondremos a continuación. Por lo que, nunca más te saltes este paso. Es una ayudita extra que hará que tus cremas se absorban mejor y, por lo tanto, tu piel esté más reluciente.

TERCER PASO: HIDRATACIÓN

En este tercer paso buscamos aumentar el confort y la hidratación de la piel. Coge una pequeña cantidad de producto y repártelo entre tus manos. A continuación, masajea suavemente todo el rostro hasta conseguir una completa absorción del producto. ¡Ojo al dato! En tu rutina de mañana termina siempre con un cuarto paso, la protección solar, ya que es esencial para proteger la piel de la radiación, mantenerla saludable y prevenir el envejecimiento prematuro cutáneo.

Todas las cremas hidratan, pero no todas cumplen las mismas funciones. Hay cremas antiarrugas, reafirmantes, despigmentantes, anti-imperfecciones. Escoge la tuya en función de tus necesidades.

He aquí el temido momento. ¿Qué crema me compro? Hay un amplio abanico de posibilidades en el mercado, pero ¿cuál es la tuya? No es tan sencillo encontrar una crema que se adapte a tus necesidades, gustos y que además sea apta para tu piel, lo sé. De momento, te avanzo que una de las cosas más importantes en una crema, es que te guste su textura, y como no, también su olor. Es un producto que deberás aplicar a diario, así que tiene que gustarte. Es importante que sepas lo que te gustaría mejorar de tu piel. De este modo, sabrás que tipo de producto necesitas; crema antiarrugas, reafirmante, hidratante, que aporte luminosidad, matificante…

Con la RUTINA BÁSICA, pronto empezarás a notar tu piel descongestionada, mucho más limpia, saludable y súper suave.